Sin Título No. 2
Siempre ha sido mejor demostrarlo que escribirlo; pero para qué demostrártelo si lo escribí y no lo entendiste…
Tengo muy en claro Amor mío el peso de los actos contra las palabras, y creo firmemente que nada vale más que demostrarte mi amor con actos de caballerosidad y sacrificios, de luchar por ganar esa batalla de tu amor ciego, de detalles que conquisten tu sonrisa; pero en el medio de mi desolada noche no te tuve y no pude hacerte ver lo que seria capaz de hacer por ti, el caso es que mi único recurso para construirte a mi lado fue escribirte, y no me entendiste.
Entonces mis propias palabras fueron la razón de mis lagrimas, mi creación, tu incomprensión, mi mágico valle de letras desperdiciado ante tu ceguera, mi vida te escribí, y no me entendiste.
Siempre será mejor demostrarlo que escribirlo, pero ya con qué fin; si te lo escribí y no lo entendiste. Demostrarlo para qué, si te lo escribí y no lo leíste, si tu corazón no se conmueve con poesía, no se tocará con una rosa, no se enternecerá con mi chaqueta quitándote el frio, no se endulzará con mi café de la mañana, y no será mío porque nunca veras mis palabras, ni mis actos. Mi Amor, lamento decir que te acabo de escribir y para mi buena fortuna otra vez no me entendiste…

